Quizás haya gente fuera de Ciudad de México que no esté muy familiarizada con el terror que puede significar la hora pico en el metro de Ciudad de México; en donde esencialmente nos vemos en la necesidad de luchar (a veces literalmente) por caber entre esas dos pequeñas y frágiles puertas de ese enorme vagón naranja, al mismo tiempo que otros cientos, miles en algunas estaciones, intentan hacerlo también.
¿Y si quizás, no tuviéramos que luchar? Suena fácil, pero es casi imposible no hacerlo mientras se recibe un bolsazo en la mejilla y un codo en la costilla, ambos con toda la intención de dejarle fuera del paso en pro de alguien más. Hace algún tiempo les decíamos sobre un proyecto que procuraba ordenar este desbarajuste, sentar orden entre capitalinos, y todo, con solo cinco flechas en cada puerta.
El proyecto es de Gustavo Carreón, Doctor en Ciencias de la Computación, las primeras pruebas reales sucedieron en diciembre en 2016, y hemos charlado con él para saber hasta dónde ha llegado la iniciativa a año y medio de distancia.
El Metro, tan eficiente como violento
Así narra Gustavo la dinámica que todos conocemos en horas pico del metro. Entre tanta gente, no es demasiado extraño que la violencia escale rápidamente y adquiera forma de batalla campal.
De miedo el servicio, en medio de trifulca en @MetroCDMX #LA #L1 #L9 #L5 #Pantitlan pic.twitter.com/82GVWDcBxH
— Carlos Díaz (@Carl0sDiazD) 9 de diciembre de 2017
Entre empujones, mujeres abordan en la #Linea1 del STC Metro pic.twitter.com/nrIhy0tNVm
— Periódico Excélsior (@Excelsior) 10 de enero de 2017
Gustavo cuenta que por fortuna a él no le ha pasado mucho más que unos empujones. Lo más grave que le ha ocurrido es terminar dentro de un vagón cuando él no quería abordar, o viceversa, terminar dentro de él cuando él caminaba hacia fuera.
En particular el tema del ascenso y descenso de pasajero suele ser un problema mayúsculo, principalmente por la densidad de gente.
Y aquí es donde entran las cinco flechas, tres para mostrar el ingreso, y dos para señalar dónde deben permanecer los usuarios hasta en tanto los pasajeros del vagón terminen de descender.
Tras ellas hay un gigantesco trabajo, que comienza, por la tesis de doctorado de Gustavo. Estudiante en aquel entonces en el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas, que recibió el apoyo de sus profesores Luis Pineda y Carlos Gershenson para planer un mecanismo que solventará los problemas de ascenso y descenso.


El método consistía en generar un flujo circular, habilitando todas las puertas de lateral de los vagones exclusivamente para el ascenso, y las puertas en el extremo opuesto para el descenso. El sistema ganó en 2014 el premio de innovación tecnológica "ingeniero Juan Manuel Caraza", y la administración del Sistema Colectivo Metro se interesó tanto que encargó a los investigadores realizar un estudio y un modelo computacional para comprobar su utilidad.
No pasó mucho tiempo para que Gustavo se diera cuenta de la inviabilidad de la propuesta. Debido a la enorme densidad de gente "muchas veces es imposible llegar de una puerta a otra".
No solo no se dio por vencido, sino que en el camino, con los resultados obtenidos, en 2015 Carreón llegó a un nuevo mecanismo, uno tenía como premisa la idea más sencilla: delimitar las áreas de ascenso y descenso sobre los andenes.
Todos hemos visto a personas tratando de subir a como dé lugar a un vagón lleno lo que produce que las puertas no cierren y por tanto, el tren tarde más tiempo en iniciar la marcha. Gustavo vio una ventana de oportunidad aquí. Al evitar esas obstrucciones, el ascenso y descenso podía hacerse entre 10 y 15 por ciento más rápido, lo que equivale a cuatro segundos por tren. Al considerar que en hora pico en una estación de transferencia circulan cerca de 100 trenes de seis a diez de la mañana, el ahorro podría llegar a 400 segundos, lo que se traduce en tres trenes más por estación, con capacidad para cinco mil pasajeros extra.
La aplicación del sistema ya la hemos visto hecha viral en redes sociales.
¡A la cola!
Cuando Carreón y el equipo encargado de la prueba piloto en la estación Balderas revisaron las grabaciones, notaron algo muy curioso: la gente comenzó a hacer filas. El modelo estaba diseñado para delimitar las áreas de ascenso y descenso, pero en un derroche de civilidad, la gente comenzó a formarse.
El modelo terminó no solo por beneficiar en términos cuantitativos, respecto a los ahorros de tiempo y el empleo de más trenes para transportar personas, sino también en términos cualitativos, pues al haber menos fricciones, también se redujo la violencia en los andenes.
El éxito produjo que el entonces director del Metro, Jorge Gaviño, anunciara que los señalamientos se quedarían permanentemente en Balderas. Una vez que se recibieron formalmente los resultados de la prueba piloto, el modelo se convirtió en todo un programa con vías a implementarse en las estaciones de transferencia. Cuenta Gustavo que cada mes con mes los señalamientos llegaron a estaciones nuevas, y se crearon campaña para informar a la gente sobre las demarcaciones, brigadas de las que él mismo formaba parte.
Hubo de todo. Personas que hacían énfasis en la necesidad de modelos de ese tipo, hasta el típico malhumorado que no quiso seguir los señalamientos. Sin embargo, al haber tanta gente respetando las nuevas demarcaciones, la presión social hacía muy complicado que usuarios decidieran con facilidad solo optar por no seguir las filas.

Un año y medio después
Los señalamientos actualmente están en 15 estaciones, pero Gustavo nos dice que se han observado filas similares en lugares donde no hay señalamientos. Está como ejemplo la estación Ermita en la línea 12 y Pino Suárez en la línea 2, pero solo en las secciones exclusivas a mujeres y niños. Gustavo no descarta que estas conductas estén en otras estaciones, pero al menos sobre estos casos se tienen grabaciones.
¿Y por qué solo mujeres? Podría haber muchas explicaciones. Gustavo no se atreve a explicarlo y dice que se necesitaría hacer un perfil de las usuarias en estas zonas, aunque quizás también ayuda que solo son tres vagones los exclusivos, de manera que como es menor la cantidad de gente, también es menor la coordinación necesaria.
No solo la implementación ha avanzado conforme pasa el tiempo, sino también la necesidad de dar mantenimiento a los señalamientos. Aunque a la estación 'La Raza' ha llegado el modelo este mismo año, hay muchas otras en donde los señalamientos lucen ya desgastados. Para prueba, basta por darse una vuelta por la estación 'Hidalgo', en donde los textos ya no alcanzan a leerse y las flechas no están ya completas.

Sucede que el material utilizado en la prueba piloto es una especie de vinil con durabilidad de entre 6 meses y 1 año. Sin embargo, para los señalamientos que se implementaron después se hizo uso de una pintura especial, que ha demostrado necesita ya algunos retoques si se le compara el material de los señalamientos de la propuesta original.
Este tema no es menor. Que todos los usuarios entendamos el modelo y se asegure su adecuada implementación, parte de que los señalamientos estén en las mejores condiciones, de otra forma, los logros hasta ahora fácilmente podrían ser revertidos.

La autoregulación de trenes
Para Gustavo es evidente que la capacidad del Metro ha sido rebasada, pero aún así señala que antes de pensar en la construcción de más infraestructura, quizás sea buena idea repensar cómo aprovechamos la que ya tenemos.
El proyecto para gestionar el ascenso y descenso de pasajeros del Metro solo es un apartado de la tesis de Gustavo Carreón. Ahí está también el que corresponde a la autogestión de los trenes, en donde se sugiere que con un modelo que base las decisiones operativas en factores del ambiente, bien podría alcanzarse ahorros de hasta 20 por ciento.

Aunque Gustavo se ha distanciado de la operación del modelo, el proceso por el que la administración del Metro se ha encargado de adaptarlo, ha sido muy amigable, puesto que Gustavo continúa teniendo en estrecha relación, dando orientación cuando se le necesita. Por ello, el académico ve como una posibilidad el poder emprender nuevas propuestas, con mejoras a escaleras eléctricas, señalamientos al interior del vagón, recomendaciones del uso del Metro y desde luego, el tema de autoregulación de trenes incluida en la misma tesis doctoral de Gustavo.
Antes de concluir la entrevista, Gustavo quiso externar su agradecimiento con las personas que colaboraron a la materialización del proyecto, desde la administración del Metro, las brigadas del Instituto Mexicano de la Juventud, y sobre todo, a los usuarios.
Gustavo Carreón actualmente está adscrito al área de Economía de la Educación, la Ciencia y la Tecnología en la Universidad Nacional Autónoma de México. Es Técnico Académico Titular B y entre sus líneas de investigación está 'Autómatas Celulares', 'Modelación de sistemas socio-económicos' y 'Computación adaptativa'.
En Xataka México | Los investigadores también estudian a los “otros” pasajeros del Metro de Ciudad de México: las bacterias
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ener.rl
Me sorprende como a estas alturas del desarrollo se sigue utilizando el término "provincia" para referirse a personas de otros estados de la república.
xsilver
Lo que me sorprende es que haya estaciones que lo respetan y hay otras más que no.
Y estoy en desacuerdo con lo señalado por Gustavo: "antes de pensar en la construcción de más infraestructura, quizás sea buena idea repensar cómo aprovechamos la que ya tenemos". Definitivamente necesitamos más infraestructura por lo que es una tarea que debe ser atendida de forma urgente, eso si, en paralelo con mejor la ya existente..
luizja
Jajajajaa todos vienen a comentar sobre lo de provincia y nada del contenido xD
acropolix
Se nota mucho que los que lo implementan esto no viajan seguido en metro, "afortunadamente para ellos".
No es mala copia, si vemos modelos de éxito como en Japón, solo que a diferencia de estos el metro capitalino es sumamente ineficiente, lo que causa larguísimas filas que dificulta mucho el poder distribuirse a lo largo del andén con facilidad, no se diga los que salen, otro punto es que no todos los trenes paran en las líneas marcadas, me ha tocado ver en varias ocasiones como se detiene mucho más adelante o atrás de donde supuestamente deberían, ocasionando el caos que querían evitar.
El principal remedio es hacer eficiente el servicio, y eso si esta difícil, ya que no hay voluntad de hacerlo.
yukajuan
Es cierto eso de provincia qué onda? Que yo sepa en el Mexico actual no existen provincias. No es la época de la comarca colonia o algo así y tampoco estamos en otro país
Y referirse a la gente que no vive en la cdmx como si no viviera en el centro del universo como que no, sería más bien acá en la cdmx esto es así, o si no vives en la cdmx te comentamos que...Nunca he visto que alguien de Guadalajara Mty Merida Tijuana se refiera de esa manera a la gente que no vive en esas ciudades
Pero bueno
Que bueno que hicieron eso ya era hora tambienhace falta meter orden y desde hace décadas debió ser ahí en la capital aplican el hay se va o el yo primero y tú después si he estado en el metro en horas pico y no ma...saludos desde la provincia de la península de Yucatán
danielsanchez7
Eso no es ninguna novedad, se llama Visual Management y nació en Japón (Toyota fue de las pioneras). Esto ya se usa en estaciones de transporte en varias partes del mundo y con mucho éxito.
chandlerbing
Igual sigue habiendo cavernícolas que siguen poniéndose en medio del paso y lo que es peor , se molestan si no los dejas pasar, a pesar de que es sabido de que primero se deja salir a los que vamos adentro del convoy.
Casi me peleo con uno de esos,pero ni vale la pena, mucha boca y poca acción , machotes en toda la expresión de la palabra.
Lo gracioso es que cuando me bajé , a los pocos segundos el conductor vocero que el convoy ya no iba a dar servicio ,fue tan gratificante ver la cara de enojo del señor.
goh910425
No se por qué alaban tanto esta idea, no es original ni tampoco tan útil.
La gente se forma, pero la desesperación hace que se empiecen a meter antes de que salgan todos, por lo que sigue habiendo empujones; además, muchas veces las puertas cierran muy rápido, lo que hace que aumente la prisa y los empujones. Y por ningun motivo sirven cuando el metro está atascadísimo.
Las únicas veces donde parecieran funcionar es en las estaciones y horarios con poca gente, osea, en los momentos en que ni siquiera se necesitan.
Realmente parece que esta gente ni conoce el metro porque subestiman muchisimo los problemas que tiene.
goh910425
Que el metro necesita más regulaciones para hacerlo más eficiente?
NO, se necesita que haya más vagones y que estos no se descompongan a cada rato.
gatosaurio
Todo iba bien hasta que leí: "Pino Suárez en la línea 3" Se nota que el staff no viaja en Metro jajaja