Si me dieran una moneda por cada accidente en casa que pude evitar, seguramente tendría lo suficiente para comprarme una MacBook Air con 512 GB y 24 GB de RAM de contado y con aguacate. Por desgracia, he tenido que aprender a la mala y los accidentes me han enseñado varias lecciones en la vida; investigación participativa le llaman algunos.
Y mi lugar de aprendizaje más activo ha sido la cocina. Ahí me he cortado con cuchillos, peladores y hasta ralladores; he aprendido a diferenciar la comida echada a perder de la fresca y hasta me he tomado el tiempo para determinar cuál es la temperatura máxima que mis manos aguantan al agarrar un sartén recién salido del fuego... pero sigo teniendo un enemigo mortal, el microondas.
Por qué no es buena idea calentar agua o leche en el microondas
La tecnología en muchas ocasiones nos ahorra tiempo, pero hemos descubierto que ese tiempo tiene un costo. En los últimos años, se ha puesto énfasis en los peligros de calentar líquidos en este electrodoméstico y es que, a pesar de su practicidad, los procesos físicos con los cuales se calienta la comida podrían poner en riesgo tus manos.
Así es, la capacidad del microondas de calentar líquidos, la podrían llevar a un punto superior al de ebullición sin que pase por el proceso natural de formar burbujas, por lo que un pequeño movimiento brusco, podría desencadenar en un accidente como quemaduras en las manos o cortocircuitos por la explosión del agua dentro.
El tema ha escalado tanto que la Administración de Alimentos y Medicamentos Estadounidense ha recomendado no calentar líquidos en el horno de microondas durante un tiempo prolongado por motivos de seguridad. Quizá tú has calentado agua en mil ocasiones y no ha pasado nada, pero eso también tiene explicación.

Cuál es la razón por la cual los líquidos explotan en el microondas
Para entender el funcionamiento completo del horno de microondas, primero debemos repasar el cómo funciona. La rapidez con que calientan alimentos y bebidas, se debe a que el calor generado se expande por dentro de los alimentos con una energía similar a las ondas del radio, la TV o hasta la luz, y es generada por el magnetrón. Este elemento se encarga de que las moléculas de agua, grasa y azúcares de los alimentos vibren para producir calor y se cocinen.
Si conjuntamos esto con sus paredes cubiertas de metal, crean una reacción en donde las microondas rebotan por la cámara. A la vez, el platillo giratorio, sobre el cual se coloca la comida, apoya en que el calor provocado sea más uniforme, aunque aquí viene uno de los grandes problemas y es que a veces no calienta de manera uniforme.
En otras palabras, los microondas funcionan gracias a la generación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia que se propagan a través del espacio. Las ondas son absorbidas por las moléculas de agua presentes en los alimentos o líquidos que se colocan dentro y una vez que estas ondas encuentran las moléculas de agua, comienzan a interactuar con ellas para generar vibraciones o fricciones a nivel molecular.

Todos estos movimientos al interior del microondas generan movimientos moleculares cada vez más rápido que se transforma en un aumento de la temperatura. Es por ello que el tiempo de calentamiento en este electrodoméstico es tan rápido. El problema es que la fracción también genera puntos calientes, es decir, áreas que se calientan más rápido que otras.
Para el caso de los líquidos, el resultado es una ebullición eruptiva, en donde el líquido hierve de repente al tocarse o agitarse, lo que puede ser peligroso si no se maneja con precaución. Por lo tanto, todo depende de la uniformidad con la que puedas calentar tus bebidas y la temperatura a la que llegue el recipiente dentro.
Cómo puedo evitar que exploten los líquidos en el microondas
Antes de que satanices tu microondas y lo pongas a la venta en Marketplace, debes saber que no todo es malo. Hay maneras de calentar tu agua, leche o té de forma totalmente segura:
- Agrega algo sólido: Si el agua la usarás para té o café, podrías agregar un poco de azúcar al agua antes de calentarse, de esta forma evitarás que explote. Si no te gusta el azúcar, mete una cuchara, solo cuida que no sea de metal.
- Utiliza recipientes seguros: Lo ideal es calentar en vasos de vidrio, cerámica o plástico diseñado para microondas.
- Revuelve el líquido: Antes y después de calentar el agua, revuélvela. De esta manera distribuirás el calor de forma uniforme.
- No llenes el vaso: Si dejas espacio para la vaporización, no crearás una presión excesiva que cree una explosión. Lo ideal es dejar el vaso o taza a 2/3 de su capacidad.
- Usa tapas: Utiliza tapas o cubiertas en los recipientes con espacios para que el vapor escape, de esta manera evitarás salpicaduras y permitirás una ebullición controlada.
Entrar y enviar un comentario