Un limón, medio limón... es uno de los juegos de trabalenguas más interesantes, porque llega el momento en el que la conjugación de sílabas y monosílabos, así como la atención que puedas prestar a tu entorno, se vuelven clave. Sin embargo, también es una de las frutas más versátiles que podemos tener en casa, ya que con ella se hace agua, se aderezan tacos, comidas y hasta se puede utilizar para heridas.
Por ello, una opción es tener un árbol de limón en casa, el cual, con los cuidados correctos, podría ayudar a tu economía. Sin embargo, también hay que entender que cada vez menos personas tienen acceso digno a un terreno para construir una gran casa con jardín, por suerte, hay especies de limoneros que puedes tener dentro del departamento y que te darán los frutos suficientes para tus días.
Cuáles son las especies de limoneros que se cultivan dentro de casa
Si alguna vez has visto un árbol de limones, notarás que son enormes y frondosos. Las hojas, tal y como en cualquier caricatura, abundan, y los frutos son tan comunes que hasta se caen de sus ramas. Entonces, ¿cómo es que podremos tener un árbol de este tipo dentro de casa? La respuesta está en elegir las especies miniatura, en específico: Ponderosa y Meyer.
La Ponderosa enana, es este árbol de limón y cidra, produce frutos de tamaño gigante con cáscara gruesa, perfectos para la ralladura de limón; el Meyer enano es el más fácil de cultivar y ofrece limones dulces y ácidos, ideal para la cocina. En ambos casos, el árbol es capaz de dar frutos desde los primeros tres años, además de que crecen un máximo de 6 pies o 1.80 metros.

Cuáles son los cuidados de un limonero enano
Antes de ir al vivero por tu nuevo árbol de limón, debes saber que, para cuidar bien este tipo de frutos, es indispensable que las raíces tengan mucho oxígeno, para ello, requieres de una plantación adecuada y un buen drenaje, tal como en los "hermanos mayores" de este tipo de frutos. Además, se recomienda que el tronco debe quedar ligeramente por encima de la línea del suelo, lo cual ayuda a que las raíces puedan respirar.
También es bueno señalar que los limoneros crecen mejor cuando la tierra se mantiene uniformemente húmeda. El agente humectante y los cristales que retienen el agua de la mezcla de tierra, te ayudan a mantener la humedad constante y a aprovechar al máximo cada gota de agua que utilizas. Por lo mismo, debes regar de forma abundante, de modo que el agua se escurra por los agujeros de drenaje de la maceta. Es importante que la tierra nunca se seque por completo.
En cuanto a la luz, los limoneros necesitan de alrededor de ocho horas de luz solar al día, cuanta más luz reciba, mejor. Algunos especialistas mencionan que las mejores ubicaciones interiores son las ventanas orientadas al sur o al suroeste sin obstáculos. Si le falta luz solar, complemente con iluminación adicional.
Finalmente, este tipo de árboles crecen mejor con temperaturas nocturnas, es decir, alrededor 18° C, lo que se adapta bien a la mayoría de los hogares. A los limoneros no les gustan las corrientes de aire a ninguna temperatura, por lo que se deben mantener alejados de los conductos de calefacción y aire acondicionado.
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