Hay un barrio en la Ciudad de México donde los Volkswagen Sedán siguen siento los auténticos reyes. Se trata de Cuautepec, perteneciente a la alcaldía Gustavo A. Madero, donde los llamados Vochitos no solo son el orgullo de sus propietarios, sino parte esencial de la economía de la localidad.
Y es que en este barrió este vehículo aún funge como taxi. Esto ha atraído a muchos visitantes, quienes, como cuenta The New York Times, llegan en cablebús a la punta de los cerros de la capital para luego bajar en uno de estos Vochos, que operan pintados de verde y blanco.
La razón por la que el vochito aún reina en Cuautepec
Muchos autos modernos batallan al intentar subir las empinadas pendientes de Cuautepec, mientras que el Volkswagen Sedán lo hace sin problemas. De acuerdo con Motorpasión, esto se debe a su diseño único y sumamente práctico:
- Distribución de peso inversa: Al subir una pendiente, la gravedad transfiere el peso del vehículo hacia atrás.
- Tracción trasera implacable: Como el motor del Vochito está atrás, todo ese peso extra aplasta las llantas traseras contra el pavimento.
El resultado: a mayor peso atrás, mejor agarre. Mientras un auto moderno de tracción delantera patina y pierde fuerza en el cerro, el Vocho se aferra al asfalto y sube como si nada.
En este barrio de la CDMX circulan más de 2,000 Vochos. En calles como Lerdo de Tejada es común ver filas de sedanes operando como taxi esperando clientes. Un viaje suele costar entre 25 hasta 90 pesos, dependiendo de la distancia y la dificultad del terreno.
Los vecinos propietarios de Vochos, como Yolanda Ocampo, afirman que este "no es un carro estándar como cualquier otro". Uriel Mondragón, mecánico, asegura que no hay nada mejor para subir cerros que uno de estos autos. "No es como un carro nuevo. Un carro nuevo se queda sin gasolina y se quedó".
Un auto alemán muy mexicano
En Cuautepec, los Vochitos suelen pasarse de generación en generación. El vínculo entre estos automóviles y sus dueños es tan fuerte que cada uno tiene su propia personalidad. Los dueños les ponen nombre y los exhiben con orgullo.
El Volkswagen Sedan o Beetle fue diseñado originalmente en la década de 1930 para Adolf Hitler. En 1964, la empresa abrió una planta en Puebla, que se dedicó a ensamblar Vochitos hasta el 30 de julio de 2003, cuando el último auto salió de la planta.
Álea M. Lozada, vocera de Volkswagen México, dijo a The NYT que "nuestro querido Vocho se ha convertido en parte del folclor mexicano gracias a su personalidad única, calidad y confiabilidad". Y es que este vehículo no solo goza de popularidad y cariño en Cuautepec. Solo basta echar un vistazo en redes sociales para descubrir a toda una comunidad de propietarios en México que se dedican a presumir sus autos y dar consejos para restaurarlos y mantenerlos en las mejores condiciones.
En Xataka México | El Vocho nació alemán pero murió mexicano, y su última fábrica en el mundo quedaba en Puebla.
En Xataka México | Nissan, Volkswagen y Chrysler no querían fabricar en México. Un decreto los obligó y la industria cambió para siempre.
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